
Sobre la misma cama y el mismo cielo, yo te invoco y no soy una mujer que recuerda,
soy el recuerdo corporizado en una carne aún viva.
Todo lo tuvimos, la tierra y el mar, nos amamos al borde de todos los amaneceres, dormimos
en el limite de las tribulaciones y nos despedimos cuando nos gano la distancia.
Ahora la mujer que soy te encuentra por casualidad y el joven voraz que eras, esta lejos...
Sin embargo me has nombrado en tus poemas y yo me he dormido en la memoria.
Algo nuestro perdura.
Se sostienen con la misma raiz desafiando el silencio.

Bien, no se como comenzar, porque esto de la escritura, pues como os diría, me viene un poco grande.
Cuando era chaval, como a todos, me ilusionaban las poesías de Becker,aquellas de olas gigantes que rompéis bramando llevadme con vosotras y todo eso, y me enamoraba continuamente de chicas que por sistema no me hacían ni caso; luego,comencé a leer libros ininteligibles para mi escaso entendimiento como aquel de Harry haller, El lobo estepario era, y a sacar conclusiones inmaduras , al igual que de algún que otro de Nieztche, el de que hablaba zaratustra, humano demasiado humano y cosas de esas que claramente en lugar de ilustrarme, deformaron mi caracter, y en lugar de volverme un adolescente normal, me convirtieron en algo extraño que se fué por más extraños derroteros todavía, los cuales recuerdo y me hacen sentir angustia por mi hijos.
Poe suerte tambien leía otras cosas normales amén de las del instituto, que algo me iban formando en la senda normal de la vida. Y a pesar de los muchos trompicones, he alcanzado casi la cincuentena, he tenido hijos, he sido viudo, he vuelto ha formar otra familia y tengo de nuevo otra mujer y dos hijos y un nieto, hijo de mi hijo, o más bien diría o debería decir de mi nuera. Y por fin ahora me leo a Séneca, A Elías canetti, Saramago, Enzina Santacrze . García Lorca y un sin fin, y los conprendo, me golpean en la mente y el corazón y no deforman mi mente.
Lo que se inscribe en la piel y en el alma
perdura
y el deseo lo busca incesante
pera revivirlo
No tiene una razón física
pero necesita de su contacto
para actualizar el instante
y completar la hazaña
de vivir en la sinrazón
de lo etéreo
a través de los cuerpos